martes, 6 de octubre de 2009

J



Otra vez vuelvo a caer, la situación me supera y no sé por qué. Me prometí a mí misma no volver a pasar por esto. Afrontar lo que viniera cómo viniera y seguir adelante sin preocuparme por nada. Parece ser que la indiferencia no es mi punto fuerte. No puedo dejar pasar las cosas y hacer cómo si nada, olvidarlas sin más desde el momento en el que se cruzan en mi camino, aún cuando sé que están empezando a hacerme daño. No soporto no poder evitar sentirme mal, cuando él, quién pensaba que iba a poder ayudarme, también me está dando la espalda. En realidad no creo que sea nada por lo que deba preocuparme, una única vez que me siento ignorada y ya empiezo a dramatizar cómo si todo estuviera perdido, cuando tal vez, todo siga igual. Pero no puedo evitarlo, no puedo evitar sentir esas punzadas cuando veo que él muestra atención por otra. Y es que es tan fuerte el miedo a perder algo que ni siquiera poseo, que al final pierdo hasta la oportunidad de conseguirlo. Pero peor sería no haberlo tenido conmigo ni un segundo. Debería aprender a encontrar la ayuda que necesito en mí misma, y así lograr sacar fuerzas para seguir con mi camino, contigo o sin tí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario